El repujado es una técnica artesanal que consiste en trabajar planchas de metal, cuero u otros materiales maleables, para obtener una figura ornamental en relieve. Se considera una de las artes menores (útiles), en especial de la rama de las artesanías.
El repujado del cuero se practica a mano. El cuero se trabaja por las dos caras. En una de ellas se dibuja, y luego se repuja por la otra, al reverso. Se emplea el repujado en cuero para tapas de encuadernaciones de lujo, carteras, marcos para retratos, asientos y respaldos de sillas, con decoraciones doradas, plateadas o coloridas.
El repujado en metales se limita principalmente al trabajo de materiales blandos como aluminio, latón, bronce, estaño, oro o plata. Se realiza trabajando con punzones de diferentes tamaños y formas desde el envés de la pieza, dispuesta sobre una superficie blanda que permita la progresiva deformación de la superficie trabajada. De esta forma, el artesano trabaja en "negativo", hundiendo más aquellas zonas que deben tener mayor relieve por el lado contrario.
Los detalles finales del relieve se obtienen trabajando en el lado frontal de la pieza, perfilando este con punzones más finos para obtener una mayor definición.
El paso final consiste en reforzar la pieza para evitar que el relieve conseguido pueda deformarse con su uso posterior. Dependiendo de la naturaleza del material trabajado, esto puede obtenerse endureciendo la pieza o rellenando el hueco posterior con un material maleable como cera, yeso o alguna goma que al secar sea lo suficientemente dura para impedir la deformación del relieve.
CONCLUSIÓN
El repujado es una maravillosa técnica que se puede desarrollar en diferentes materiales como metal, cuero u otro material que se pueda manipular con el fin de realizarle diferentes formas con un efecto dando como resultado un efecto de relieve.






